En ocasiones, cuando mejor nos encontramos o cuando mejor creemos que va la cosa encaminada hacía donde queremos llegar, el destino o la suerte se nos presenta con algún imprevisto con el que no contábamos.

Descanso forzoso

Tras comenzar con unos días de fiebre sin síntomas de otra cosa, cuando pensaba que se trataba de la gripe esta que tan de moda está, lo que un@ piensa es que en 3/4 días se pasaría, pero se ha convertido en algo más.

Un virus, como tantos otros que campan a sus anchas. De estos que al parecer cuando un@ es niñ@ lo pasa sin problemas, pero que de mayor da más guerra. Con uno de esos me he ido a topar. Al principio porque piensas que pasará enseguida con unos días de reposo, cama y antitérmicos. Luego porque la cosa se empieza a alargar y un@ empieza a impacientarse. Más tarde porque se resiste y la fiebre no acaba de bajar y te ingresan en el hospital para controlarla. Seguimos con miles de pruebas para descartar cualquier otra cosa… En estos casos, que parece que la cosa se alarga y no acabas de ver el final del túnel, es cuando nuestro verdadero yo surge.

Estrategia para afrontar el imprevisto

Mi estrategia siempre se basa en una buena dosis de paciencia y sacar el lado positivo del asunto, sumando una experiencia más de la que aprender y que me hace más fuerte. Una buena ITV que me han pasado. Y eso que justo cuando comenzó todo, horas antes cuando me encontraba bien, acababa de pasar el reconocimiento médico correspondiente para mi licencia de triatlón.

De mis estancia en el hospital puedo sacar el haber conocido a una compañera con la que me reía a pesar de esos ratos.

Con la compañera de cama de la habitación del hospital

Me he leído un libro entero, “En este mundo raro”, escrito por un amigo y que me ha entretenido durante mi estancia.

Leyendo el libro que me ha tenido entretenida

Quitando los últimos libros de los últimos estudios que me he sacado, hacía mucho que no leía un libro y tan rápido lol … Los dulces que mis familiares me han traído para compensar esas comidas del hospital, superar esos pequeños baches mentales… Como siempre digo, soy atleta de resistencia, y así llevo mis vivencias deportivas al mundo real. Dosificando y sobre todo con mucha mente…

Y que decir de la vuelta a casa, del reencuentro con los tuyos… Intensidad, cariño… Aquí poco hay que explicar, imaginarlo…

El viernes me dieron el alta del hospital. Con permiso para acudir a la gala que se celebraba el domingo en Irun de la Federación Vasca de triatlón, donde se repartirían los trofeos a los premiados en el circuito vasco de duatlón y triatlón 2017, y en el que había conseguido hacerme un hueco con tanto esfuerzo en 7 pruebas en las que participé. Y esto era una de mis mayores ilusiones. Porque cosas así no se consiguen fácil.

Ahora, en semana de reposo y poco a poco intentando moverme y volver a la normalidad. Reposo y concentración en que todo vuelva a su ser. La fiebre quedó atrás. Me encuentro débil, normal después de 15 días en cama con fiebre alta, pero con ganas de todo. Pronto dando guerra otra vez. Hay que ser pacientes. Pronto volverá la chispa que me caracteriza. Tan sólo es cuestión de tiempo, paciencia, positividad y ganas… De mientras, hay que aprovechar el reposo para planificar cositas que tengo en mente… wink y como no, volver a revisar y replanificar los entrenamientos que tenía previstos…

Os dejo una frase que leí una vez y me gustó… Yo soy muy de frases positivas…

No es mas fuerte quien no cae, sino quien se levanta al caer. A lo largo del camino ciertamente habrá tropiezos pero la verdadera fortaleza estiba en rehacerse, levantarse y enmendar el camino…