Año nuevo, temporada nueva. Para arrancar la temporada con seguridad, lo primero que he hecho es la prueba de esfuerzo. Así, nos aseguramos de que podemos disfrutar y seguir practicando lo que más nos gusta con la seguridad de saber que todo está correctamente.

Os dejo una breve explicación sobre qué es y en qué consiste una prueba de esfuerzo. 

¿Qué es una prueba de esfuerzo?

La prueba de esfuerzo permite estudiar la reacción del cuerpo frente a un esfuerzo físico controlado y cada vez más intenso, hasta el punto de máximo esfuerzo de cada individuo.
Durante ese proceso, se miden y controlan una serie de parámetros para evaluar la respuesta del organismo: consumo de oxígeno (VO2), frecuencia cardíaca, concentración de ácido láctico en sangre, tensión arterial, etc.

¿En qué consiste?

Para realizar una prueba de esfuerzo, se somete al deportista a un ejercicio de intensidad progresivamente mayor, que se puede realizar en tapiz rodante o en bicicleta estática, mientras se monitoriza la respuesta del cuerpo a dicho esfuerzo.

Durante la realización de la prueba de esfuerzo se registran una serie de parámetros que permiten medir la actividad cardiaca, y además, se toma una muestra de sangre para analizar el ácido láctico que se produce al realizar un ejercicio físico intenso.

Un electrocardiograma realizado durante la prueba (mediante pequeños sensores adheridos al cuerpo del deportista) indica si el funcionamiento del corazón frente a la actividad es el esperado y si se producen arritmias o alteraciones.

Fuente y más información en el siguiente enlace de la Clínica Universidad de Navarra

Mi experiencia

Resumen de pruebas que me han realizado:

  • Antecedentes personales y familiares
  • Exploración básica del aparato locomotor
  • Espirometría
  • Protocolo de EPIM (con análisis de ácido láctico y orientación de entrenamiento basados en el estado de rendimiento actual)
  • Exploración cardio-respiratoria básica
  • Electrocardiograma
  • Cineantropometría
  • Valoración podológica

Lo primero que me han hecho es una serie de preguntas como antecedentes personales, familiares, hábitos…✍️

Después la doctora me ha cogido una serie de medidas, como el peso, altura, saturación de oxígeno, espirometría (soplar fuerte por un tubo), grasa corporal con plicometro (aparato con el que cogen “pellizcos”)…

Posteriormente se me ha auscultado y se me ha hecho un electrocardiograma tumbada en una camilla. Y después de todas estas cosas, ya prelarada con los electrodos, cables y un cinturón con una especie de malla para asegurar que este bien sujeto, me han pasado a la cinta de correr preparada con el ordenador y demás para monitorizar todo lo que va ocurriendo mientras mi cuerpo está en marcha. 

Prueba de esfuerzo en Custom4us

Prueba de esfuerzo en tapiz rodante

En esta prueba sobre el tapiz, el procedimiento que hemos seguido se basa en realizar “tandas” de 3′ con descansos de 1′ de forma progresiva. Al finalizar cada tanda, la médico (en este caso) me pincha en la oreja para ir sacando muestras de sangre que sirven para analizar el lactato que mi cuerpo va acumulando en cada momento.

Se comienza a un ritmo suave y la velocidad se va aumentando en cada una de las tandas hasta que un@ ya no puede más y se planta, je je. Es ahí donde finaliza el proceso.

En base a los resultados se obtienen diferentes parámetros que nos servirán para saber en qué forma estamos, a que ritmos entrenar, nuestros umbrales, predicción de tiempos y más información interesante que podremos tener en cuanta para poder planificar el entrenamiento.

Y con todo esto, ahora ya sabemos nuestro punto de partida. Sólo queda ponerse en marcha! ✊