La media maratón de Vitoria-Gasteiz, penúltima prueba de la temporada para mi, ya que la última probablemente sea la San Silvestre de Durango.

Un año más, vuelvo a Vitoria, al frío y a la inmensa niebla para recorrer los 21.097 metros de su clásica ya media maratón, que se celebró el domingo 18.

Media Maratón de Vitoria-Gasteiz

Foto de elcorreo.com

Como siempre en estas pruebas que repito, los movimientos son automatizados. Cafelito al llegar, un poco de charleta, cambiarme para la carrera y a la línea de salida.

Este año apurando, me meto en el primer hueco que veo entre la multitud. En la salida donde está la liebre de 1:35. Era el objetivo del compañero de aventuras con el que acudí. Ya que estaba allí, ni me moví, faltaba un minuto. Al no haber entrenado gran cosa, y en la misma semana no salí ni un día a correr, no tenía idea alguna de como saldría, pero ese no era mi “cajón de salida”.

Consciente de que era una media maratón Hace un mes hice una maratón; y  entre las dos, entrenamiento escaso, por lo que las sensaciones marcarían el ritmo.

Acto seguido dieron la salida. Los primeros metros son cuesta abajo. Casi sin querer, la situación me hace llevar un ritmo “imposible”.  No pude mantener más allá del km 5, a 4:30 🏃.  Decidí que ya era suficiente calentamiento y bajé a un ritmo más acorde a mis condiciones físicas actuales. Hay que dejar cartuchos guardados por si acaso… He ganado algunos minutos al principio, con el comienzo de la salida, pero conviene reservar para prevenir. 

Sobre el km 13, flojeo un poco.  No pasa nada, saco un gel que más tarde me daría otra tregua. Noto un poco las consecuencias de no haber estirado y recuperado bien de la maratón. La verdad que a pesar del poco entrenamiento, y de cómo me encontraba, como siempre trato de disfrutar de la carrera. Mente positiva, para cuando me de cuenta estoy casi en meta. Ese es mi punto fuerte. Mi mente. Ella es la que me lleva siempre más allá.

Media Maratón de Vitoria-Gasteiz

Foto de 42195.es

Sobre el 16, un simpático señor me anima y me dice “vas a dejar que un viejo como yo te gane?” 😂 a lo que yo le sonreí y conteste que esta prueba no era mi guerra y que venía a dar un paseo a modo de “enfriamiento” tras la maratón… Buenoooo, será por pasarme gente… 😂 me conformaba con llegar sin lesionarme!

Km 17, cuestorra a la vista!!! Poniendo a prueba lo mejor de cada uno, si! Paciencia amigos! 😅

Seguimos avanzando kilómetros y mi ritmo poco a poco se va desinflando, pero no me importa, esperaba que de un momento a otro la liebre de 1:40 me alcanzara, y ya en mi mente sólo estaba el que muscularmente me daría como para que no me pillara la de 1:45… No era un reto difícil (mucho tendría que caer…).

Por fin veo el último kilómetro, me emociono y trato de apretar un poquito, pero no da para más, así que me mantengo y me dedico a disfrutar completamente de de la llegada, a sonreír, a chocar las manos a los niños que alargan su mano con la ilusión de que alguien le choque esos 5… Dedicar una sonrisa a esa gente que está allí animandonos, a disfrutar y llenarme de esa satisfacción de meter otra media más para el bolsillo. Cada vez me gustan más este tipo de pruebas, larguitas…

Conclusión

Al final 🏁, conseguí parar el reloj ⏱️ en 1:41:04, que después de todo, estoy muy contenta por ello 😊

Últimamente ando un poco liada, y el poco tiempo que me queda, no lo utilizo para entrenar. Después de la maratón me apetecia desconectar… 

Ahora llega la Navidad, dos semanas de vacaciones laborales por delante! Iujuuuu! Como los niños! (como en las carreras, guardando cartuchos para el final, jejeje) 😂 vamos a ver si paramos un poco, organizamos objetivos, calendario, los cursos de formación (que tengo bastantes y variados), niños y demás actividades que pululan por mi alrededor…

Y para concluir la entrada de hoy, Feliz Navidad a tod@s!!!🔔🎄🎁 Felices fiestas!🎉🍻